Micropropagación

Micropropagación

Esta técnica se define como la formación de brotes a partir de ápices, yemas o meristemos y la subsecuente regeneración de plantas. De todas las aplicaciones del CTV, esta es la que más se ha trabajado debido a que se han diseñado protocolos exitosos que inducen la proliferación de brotes, su enraizamiento y posterior establecimiento ex vitro. Esta técnica ha tenido gran impacto y relevancia como estrategia de conservación, puesto que las plantas micropropagadas pueden sustituir a las plantas silvestres en los mercados nacionales e internacionales y de esta manera, se evita la alteración de las poblaciones naturales (Debergh y Read, 1991).
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“ Los cultivos de órganos se puede rediferenciar hasta plantas completas (micropropagación) que luego se transfieren a invernadero. La temperatura de los cultivos en las cámaras de incubación generalmente se controla entre 25 y 28 °C, el pH entre 5.2 y 6.5 y la luz de 0 a 12,000 lux ”

Los cultivos se incuban bajo condiciones ambientales de temperatura y humedad controladas generalmente entre 25 y 28 °C, pH entre 5.2 – 6.5 y una intensidad lumínica de 0 a 12,000 lux, que junto con las condiciones fisicoquímicas y nutricionales en el medio conducen al explante hacia la formación de una masa celular amorfa denominada callo, o hacia la diferenciación en un tejido organizado que producirá órganos o embriones somáticos

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